Lluvia, a casa, almuerzo rápido, llamado a sala de cine para ver si estaba disponible la película, siesta repentina, reloj, 15.00 hs., arroparse, salir, lluvia, frío, lindo para caminar, colectivo, subte estación Carlos Pellegrini, cine, Situación 1): “Hola, sí, me podría dar dos entradas para ‘Ernesto Sábato, mi padre’” – “Sí, eeeeh… no, (…) hay un problema con eeeh… la banda sonora y no va a poder pasarse esta función” – “¡¿Cómo que no?! Si yo llamé hace una hora y media y me dijeron que si, que estaba todo bien” – “Sí, lo recuerdo pero no va a poder ser” – “¿Pero hoy es la última función, mañana sale de cartel” – “Así es”; llega otra señora preguntando por la misma proyección. “Hola, ¿me das una entrada para la película de Sábato?” – “No señora, tenemos un problema con la imagen de esa sala”. A Lavalle al 700 para consultar otros horarios. “Hola vengo del complejo Tita Merello, y me acaban de decir que no iban a proyectar el documental sobre Sábato” – “Sí, llamaron diciendo que se murió alguien o alguna escusa de esas” – “Ah, bueno, me puede decir en qué otra sala se proyecta la película” – “Es la única sala” – “Y mañana sale de cartel, ¿No?” – “Exacto” – “Gracias”. Lavalle, lluvia, pungas, gente, folleteros, bajada al túnel, subte hasta Lacroze, fila para el colectivo, situación 2): “Te acabas de colar, estaba yo adelante” – “No señora, usted acaba de doblar en la esquina” – “No, yo estaba acá” – “Bueno señora, pase”. Colectivos, colectivos, avanza la fila, situación 3): “¡Respeta la fila, tenes que ir hasta la esquina, allá empieza, te metiste!” – “No señora, vengo haciendo la fila desde Lacroze, tuve que dejar pasar gente porque ese no era mi ramal” – “¡No, te colaste, te metiste, te estoy mirando, no hiciste la cola!” – “Señora si quiere pasar, pase” – “No, no quiero pasar” – “No está bien usted señora, y además ¿Qué hace mirándome?” – “…, … esta en tu conciencia” – “Gracias a Dios, sí. Se ve que no tiene nada de qué preocuparse, afortunada usted señora”. Colectivo, asiento, viaje, 40 min, parada, Nogoyá, situación 4): “Mirá, mirá, mirá el numerito, tomá el boleto, llevátelo, yo estaba adelante en la cola, mirá, agarralo, mostrame tu boleto, quiero ver tu boleto” – “No tengo tiempo señora para fijarme dónde dejé el boleto, además lo debo haber tirado” – “Pero llevátelo, mirá, mirá el numerito” – “Bueno señora, déjelo ahí, quiere la razón, la tiene ¿Viajó?, yo también, ¿Quiere un consejo? Vaya a un psiquiatra o ocupe mejor su tiempo.
Punto uno). Me da vergüenza la situación de la sala de cine. Avatar esta hace meses en cartel, una película nacional ¡¿No la dejan durar ni dos semanas?! Es bastante obvio que no había ningún tipo de problema con “la banda de sonido”, ni con “la imagen”, ni se había muerto nadie. No son capaces de pasar una proyección, por más que sean 5 personas en una sala, yo estoy pagando mi entrada, no te estoy pidiendo nada gratis.
Punto dos). La gente cada vez está peor, por dios! Llegan a alterarme, cosa que creo bastante complicada en mí.
Resolución – “Eso es lo malo de Buenos Aires. Si por alguna razón a uno le vienen ganas de hacer alguna cosa, termina por frustrarse y no hacer ninguna." Es decir, cuando uno tiene ganas de hacer algo en Baires, mejor respirar profundo y pensar en que igual vas a terminar perdiendo otra noche más (hace dos semanas que vengo durmiendo un promedio de 1 hora y media o dos horas por noche) en lo que deberías haber hecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario